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Artículos y Actualizaciones Legales

El Estatuto Catalán

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Me gustaría aprovechar el verano para terminar de leer la sentencia que el Tribunal Constitucional ha dictado sobre el Estatuto de Cataluña porque tengo una tremenda curiosidad en conocer, desde el punto de vista técnico, los "encajes de bolillos" que al parecer se han efectuado en esta resolución.

Ya hemos comentado en anteriores artículos nuestra opinión de que este proceso del Estatuto era debido a una falta de sentido de estado del actual Jefe del Gobierno que por no afrontar las responsabilidades que como tal le corresponden dejó una patata caliente es nuestro más alto Tribunal.

Es también asombroso observar cómo en la arena política el proceso del Estatuto se ha convertido en una especie de partido de fútbol donde un equipo gana al otro en función de los artículos que hayan sido anulados. Como si fuera posible algún grado parcial de inconstitucionalidad al igual que fuera posible algún grado parcial de muerte (este señor está muerto sólo en el 60%). Estupideces que únicamente son entendibles en el fragor de la lucha política diaria.

La consecuencia importante que debemos a mi juicio extraer, prescindiendo de los tecnicismos y de los largos debates jurídicos que esta sentencia va traer consigo, es que se ha tratado de pasar por encima de la Constitución únicamente por motivos egoístas de mantenerse en el poder a toda costa y sin pensar en el grave daño que esto causa a las instituciones de todo el Estado (incluyendo las Comunidades) mediante la fractura de los principios básicos de nuestra convivencia. Tenemos que oír como impunemente el presidente de la Generalidad de Cataluña proclama su desobediencia civil a la sentencia. ¿Qué pensará entonces el ladrón que ha sido condenado a una pena de cárcel? ¿También él podrá desobedecer la sentencia y salirse de la cárcel libremente?

Entiendo que a pesar de que el Estatuto se haya presentado como un gran avance de la democracia, lo cierto es que resulta totalmente lo contrario porque se ha hurtado al pueblo español la posibilidad de dar su opinión sobre temas tan fundamentales como los que trataba y trata de instaurar el Estatuto catalán. Nadie puede dudar ya que si se quiere aprobar dicho Estatuto, tal y como estaba redactado, hay que modificar la Constitución Española. Y para hacer esto es necesario un referéndum nacional.

Por tanto en vez de coger al toro por los cuernos y plantear una modificación constitucional que posibilitara el nacimiento del Estatuto con la consiguiente consulta a los ciudadanos, se ha optado por intentar colar por la puerta trasera una legislación frontalmente opuesta a la norma constitucional. Si tanto se habla de que dicho Estatuto no hace sino recoger el sentir popular ¿por qué no se le pregunta al pueblo mediante referéndum constitucional?. Porque probablemente los mismos políticos que han redactado el Estatuto saben que muy probablemente tales reformas no fueran aprobadas. Y en la práctica nos encontramos ahora con que una normativa que ha sido únicamente aprobada por menos de la tercera parte de los catalanes se quiere imponer a la totalidad de la ciudadanía tratando de hacernos creer que tiene encaje en la Constitución. ¿Es esto realmente la democracia?

 

_Artículo publicado por Luis Babiano Álvarez de los Corrales en www.sotograndedigital.com_