Babiano Abogados
170203-Babiano abogados-37.jpg

Blog

Artículos y Actualizaciones Legales

Sobre la Ley 10/2010 de 28 de abril de prevención del blanqueo de capitales

blanqueocapitales.jpg

En el artículo anterior dedicábamos al tema una introducción de lo que suponía la ley 10/2010 del 28 abril de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo. En el presente artículo vamos a tratar de desarrollar un esquema muy sumario de los diferentes artículos de la ley. Comienza el articulado definiendo que se entiende como blanqueo de capitales la conversión o la transferencia de bienes, a sabiendas de que dichos bienes proceden de una actividad delictiva o de la participación en una actividad delictiva, la ocultación o el encubrimiento de la naturaleza, el origen, la localización, la disposición, el movimiento o la propiedad real de bienes o derechos sobre bienes, la adquisición, posesión o utilización de bienes, a sabiendas, en el momento de la recepción de los mismos, de que proceden de una actividad delictiva y la participación en alguna de las actividades mencionadas.

Posteriormente se pasa a relacionar las entidades que están obligadas a efectuar las medidas impuestas por la ley y que son fundamentalmente las entidades de créditos, aseguradoras, empresas de servicios de inversión, gestora de instituciones de inversión colectiva, fondos de pensiones, etc.

Pero lo más importante de todo quizás sean las medidas que la ley obliga a tomar a las entidades definidas anteriormente y que se clasifican en tres tipos: medidas normales de diligencia debida, medidas simplificadas de diligencia debida y medidas reforzadas de diligencia debida.

Las primeras sirven para identificar a cuántas personas físicas o jurídicas pretenden establecer relaciones de negocios o intervenir en cualquier operación; quedando prohibida cualquier relación de negocio u operación si previamente las personas intervinientes no han sido convenientemente identificadas.

Especialmente hay que referirse a la obligación de identificar al titular real a la que por su extensión e interés que pueda tener para cualquier persona la desarrollaremos en un artículo aparte. Aparte identificar al titular real hay que conocer el propósito de índole del negocio así como proceder al seguimiento del mismo no bastando por tanto cumplir con estas medidas en el acto de la contratación.

Merece también destacar que estas medidas no se deben aplicar únicamente a los clientes nuevos sino que hay que hacerlas extensivas a los clientes ya existentes en función de un análisis del riesgo que tiene que realizar la propia entidad.

Por su singularidad y sobre todo porque había constituido un agujero por donde se había colado mucho dinero negro, la ley obliga ahora los casinos a identificar y comprobar la identidad de las personas que accedan al recinto y a controlar los premios que obtengan en los mismos.

Las medidas simplificadas de diligencia debida deben ser adoptadas por las entidades de derecho público de los estados miembros de la Unión Europea, las entidades financieras domiciliadas en la Unión Europea y las sociedades con cotización en bolsa cuyos valores admiten la negociación en un mercado regulado de la Unión Europea. Aunque la ley establece algunas exenciones a la adopción de las medidas para operaciones de poca cuantía.

Las medidas reforzadas de diligencia debidas se aplicarán en casos de alto riesgo de blanqueo de capitales o de financiación de terrorismo y además, como vimos en el artículo anterior, a las personas con responsabilidad pública. En general tendrán esta consideración la actividad de banca privada, los servicios de envío de dinero y las operaciones de cambio de moneda extranjera.

La ley regula los requisitos necesarios para realizar operaciones no presenciales a través de medios telefónicos, electrónicos o telemáticos y las relaciones de corresponsalía bancaria transfronteriza con entidades clientes de terceros países prohibiendo las operaciones con bancos pantallas entendiendo por tales las entidades de crédito, o entidad que desarrolle una actividad similar, constituida en un país en el que no tenga una presencia física que permita ejercer una verdadera gestión y dirección y que no sea filial de un grupo financiero regulado.

Se establecen también la regulación de las obligaciones de información y otros detalles que, junto con la obligación de identificar al titular último, analizaremos en el siguiente y último artículo dedicado a ésta materia.

 

_Artículo publicado por Luis Babiano Álvarez de los Corrales en www.sotograndedigital.com el día 15 de febrero de 2011_