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Artículos y Actualizaciones Legales

Reclamación de facturas por operadora telefónica

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La Audiencia Provincial de Madrid ha tenido ocasión de pronunciarse sobre un caso en el que una operadora telefónica seguía reclamando facturas ignorando la petición de baja del cliente. En el caso contemplado en la sentencia que comentamos el cliente había solicitado la baja en los servicios contratados y a pesar de ello la operadora telefónica continuó cargándole facturas. Por desgracia esta es una forma de actuar que se repite continuamente hasta el tal punto que pocos usuarios no habrán pasado por este calvario.

La operadora planteó un procedimiento monitorio reclamando la totalidad de la deuda en la que incluyó estas deudas facturadas con posterioridad a la solicitud de baja. Y planteó el procedimiento “a ver si colaba” en caso de que el demandado usuario no se hubiera opuesto a la demanda.

Para quien no lo sepa, el procedimiento monitorio es un procedimiento muy sencillo y que trata de evitar grandes litigios en aquellos casos en los que existen impagados de facturas y otros efectos mercantiles. Si el demandado no se opone al procedimiento monitorio, se dicta resolución y se pasa directamente a su ejecución. Pero si el demandado se opone al procedimiento entonces se sigue el ordinario que corresponda según la cuantía.

En este caso el usuario demandado se opuso y en el momento de la vista del procedimiento ordinario la entidad actora rebajó sustancialmente el importe reclamado afirmando haber conocido la solicitud de baja únicamente dentro del procedimiento. El tribunal no se cree tal alegación que en todo caso pone de manifiesto un clarísimo descontrol por la entidad demandante en perjuicio de sus clientes y que lleva al hecho de no saber qué factura ni cuando hace cargos a clientes que han solicitado su baja y luego abonos que no hace efectivos hasta que no se le paguen las facturas anteriores, sin especificar el motivo por lo cual los hace.

Sigue además argumentando el tribunal que la única acreditación de la existencia de tal deuda en tanto que derivada del uso de esa línea por la demandada vendría dada por el mero hecho de que la actora así lo ha facturado, es decir que la única prueba de la procedencia de la reclamación lo sería la emisión de facturas que en ningún caso debieron ser emitidas porque solicitada la baja debió sin más proceder a así efectuarlo.

 Lejos de ello la demandante hace caso omiso al deseo del cliente, ignora su solicitud, mantiene el alta de la línea y luego sorpresivamente emite facturas, y ello sin especificar en base a qué, sin constancia de registro alguno de llamadas y ello con el débil argumento de que no tiene obligación normativa de conservar tal información. Es evidente que tal información ni tan siquiera habría existido si hubiera dado cumplimiento a su obligación de satisfacer la solicitud del cliente como luego lo efectuó, eso sí, después de intentar el cobro de improcedentes facturas. Ante ello la alegación de la parte de que las llamadas salían por centralita sin poder de disposición sobre la línea que las atendía, ha de estimarse probada ante la ausencia absoluta de acreditación de la procedencia de la suma reclamada distinta de la mera emisión de facturas referidas a unas líneas que debieron ser dadas de baja cuando el cliente lo solicitó.

En consecuencia, es ilícita la emisión de cualquier factura una vez que sea comunicada, incluso mediante telefax, a la entidad operadora el deseo de dar de baja las líneas de teléfono o cualquier otro servicio asociado a las mismas y deben proceder a oponerse a cualquier procedimiento que cualquier entidad operadora de telefonía pueda iniciar en reclamación de tales facturas ilícitas.